El ventilador

_mg_1741-brUn ventilador mueve sus aspas a diferentes velocidades, haciendo que el aire circule con mayor o menor intensidad, más o menos lejos, incluso con una temperatura fresca o más cálida en ocasiones, pero siempre llega algo de aire a nosotros y este produce una dulce sensación de alivio, de gusto y de necesidad de un poquito más.

En nuestra vida tenemos esa capacidad. Podemos hacer llegar lo mejor de nosotros, lo positivo que tenemos en nuestro interior a quienes queramos. Sólo tenemos que adecuar ese mensaje con la intensidad, la proyección y la fuerza que necesitemos en cada momento.

Cada persona es un mundo, pero podemos hacer de ese pequeño mundo un espacio mejor, con más energía y, sobre todo, podemos conectarlo con otros pequeños mundos para hacer uno mucho mayor.

© El Metodo Estanislao

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La columna

camino-de-diosLa columna sostiene, la columna soporta y se adapta. Se mantiene erguida y aguanta las inclemencias del tiempo, por muy duras que sean. Puede ornamentarse más o menos, pero al final, fuera todas las capas, sigue siendo algo esencial: columna.

Cada uno de nosotros somos una columna, aunque pensemos lo contrario. Si nos damos cuenta, desde el momento en que tenemos conciencia propia de quienes somos, entramos en otra fase de nuestra vida, en la que tenemos que aprender a ser fuertes ante una sociedad demasiado hiriente en muchas ocasiones.

Tenemos que ser nuestra propia columna, sostenernos y no dejar que nada nos derribe y tener claro que somos únicos. Aun así, no debemos ser indiferentes ni insensibles. Nuestra fuerza como columna está en la capacidad de saber dar y recibir, lo que nos hace mejores y más fuertes.

© El Metodo Estanislao

La pupila

estella-83La pupila es como un diafragma de una cámara de fotos. En función de la luz que entre, se abre o cierra. Cuanta menos luz más abierta y cuanta más, mas cerrada. En nuestro camino vital nos ocurre lo mismo con las personas. La luz de las mismas nos puede engañar.

En ocasiones creemos que la luz de alguien es tan fuerte que nos llega a cegar y, en otras, es tan tenue que sentimos que no vemos nada en ella. Por eso debemos ajustar nuestra pupila y ver a las personas como son realmente, con su brillo de verdad y, sobre todo, con la nitidez que deseamos, ni más ni menos.

Tu vida es importante y tu luz lo es más. No dejes que nadie te impida ver lo mejor de ti mismo.

© El Metodo Estanislao