El tacto

El tacto es uno de los sentidos esenciales del ser humano. Necesitamos tocar y ser tocados, sentir la piel de aquellos que consideramos parte de nuestro mundo íntimo porque se produce un intercambio de energía positiva, porque nos sana, porque se transmiten una serie de sensaciones y sentimientos que las palabras no pueden expresar, porque el ser humano es un animal grupal y, como tal, necesita el contacto con otros de su especie.

El sentido del tacto es hermoso cuando hay un intercambio mutuo, cuando es aceptado por la otra parte, cuando es espontaneo, no interesado, cuando sale de lo mejor de nosotros y busca ser un presente hacia los demás. El tacto es una comunicación no verbal tan fuerte y poderosa que, en muchas ocasiones, no nos damos cuenta de que es un lenguaje en sí mismo.

Busca aquello que te hace feliz. En ocasiones, el tacto es la diferencia entre el calor y el frío en el alma.

© Metodo Estanislao

Música: Soothing Relaxation

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El arroyo

El arroyo fluye sin descanso a cada segundo, aportando su humedad al suelo, al cielo en pequeñas cantidades, a la boca de aquellos pequeños y grandes seres que lo necesitan como medio de vida o como alimento líquido. El arroyo da forma , marca cicatrices en el suelo, formando su propio camino a lo largo de los años y, de la misma forma que existe, en algún momento de su existencia, puede desaparecer.

Pero mientras existe, sigue haciendo una y otra vez lo ha realizado desde que fue una pequeño hilo de gotas continuas. Nuestra vida es similar. Desde que nacemos, desde que somos un pequeño hilo de vida, vamos creciendo y, al mismo tiempo, aportamos a todo lo que nos rodea: alegría, amor, respeto, protección, cariño, tantA positividad que nos constaría reducirlo todo a palabras.

Por eso, cuando crecemos y empezamos a ser conscientes de nuestra propia personalidad y diferencia respecto a otra persona, debemos trabajar y profundizar en lo positivo, en lo mejor de nosotros  y trasmitirlo, como el arroyo, a los demás, sin esperar nada más que lo mejor de los demás.

Nunca dejes de fluir.

© Metodo Estanislao

Música: Musicoterapia

El viaje

Nuestro camino vital es un viaje en el que no llevamos mochila porque no sabemos qué vamos a necesitar. De lo único que podemos estar seguros es que avanzamos a base de aprendizajes. Algunos son dolorosos, otros tristes, alegres, únicos, especiales, etc. Pero avanzamos sin saber hacia dónde podemos llegar o lo que nos espera dentro de un segundo. Es como si fuéramos a ciegas con alguien desconocido y depositáramos en esa persona, en esa sensación, toda nuestra confianza.

El viaje comienza en el momento en que tomamos lo mucho o poco que hayamos aprendido y lo vamos dejando atrás, tomando sólo la esencia de ello, para aprender por nosotros mismos. Dejamos de ser quienes querían que fuéramos y nos atrevemos a querer saber quiénes queremos ser y qué queremos hacer con nuestra vida. Iniciamos el viaje sabiendo que no hay retorno porque cada paso dado, avanzado, nos cambia física y emocionalmente.

No hay que tener miedo a viajar porque lo hacemos siempre con cada decisión, con cada palabra, con cada pensamiento positivo, cuando amamos y lloramos, cuando vivimos. Yo vivo cada día y viajo en y hacia mi vida. Tú puedes hacer lo mismo.

© Metodo Estanislao

Música: Musicoterapia

Las pequeñas cosas

Las pequeñas cosas son las que realmente importan. Son las que te hacen conocer bien a quien tengas a tu lado, ya sea familiar, pareja, amigo, compañero, conocido. Son las que se muestran sin pensar, sin darse uno cuenta y de manera natural, sin artificios.

Un movimiento recogiendo el pelo, morderse el labio cuando se está nervioso o te gusta alguien, la pausa antes de hablar, una caricia a tiempo, el abrazo sincero que habla sin decir nada, la mirada que lo dice todo, la sonrisa, la forma de beber una café, la encantadora torpeza de quien amas… Tantas e infinitas muestras de uno mismo.

Mira de verdad a quien quieras y descubrirás esas pequeñas cosas que hacen que te sorprendas de nuevo. Busca lo mejor de cada uno, de ti. Lo positivo que hay en todos nosotros.

© Metodo Estanislao

Música: Live Better Media