Publicado en Conexión, Relaciones personales, Transformación

La farola

La farola ilumina con un punto de luz una zona de una calle, carretera, etc. Una sola hace que el resto del espacio queda en la oscuridad, oculto a la vista y desaparece, deja de existir. Es por ello que, para iluminar aquello que no se ve, se necesitan varias puntos de luz, varias farolas, que están ahí aunque nadie se pare a observarlas y valorar su importancia.

Las personas somos así también. Cuando se necesita luz sobre algo, cuando se necesita a alguien que nos ayude, nos ilumine sobre algo, necesitamos ese “punto de luminosidad”. Cuantos más puntos, cuantas más personas se preocupen por sus semejantes, sin buscar una contrapartida o un beneficio, conseguiremos hacer, de esta, una sociedad mejor.

Tu, yo, todos, podemos ser esa farola, ese punto que sea una mano tendida a quien lo necesite.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Greenred Productions – Relaxing Music

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Publicado en Conexión, Cononcerse a uno mismo, Etapas de la vida, Relaciones personales

El marco

Cuando uno ve una pintura se fija en los detalles, en los colores y variaciones tonales que ha utilizado el artista, en los trazos del pincel, en la composición de los elementos que el pintor quiere que aparezcan sobre el lienzo, en cómo todo el conjunto expresa o tiene un significado concreto.

También es importante cómo se analizan las perspectivas y la luz que tiene el cuadro, además de la que incide sobre él.

Así mil detalles.

Sin embargo, salvo en algunos momentos de la historia del arte, lo que encuadra y sustenta el mismo lienzo pasa desapercibido: el marco.

El ser humano, todos nosotros, somos un cúmulo de detalles que nos hacen ser quienes somos, desde un punto de vista personal e íntimo. Pero también somo un contexto, un marco, que incluye quién está a nuestro alrededor — familia, amigos, conocidos, etc. — y lo que hacemos y nos gusta. Es decir, tenemos un marco que, aunque no nos fijemos en él, es necesario, esencial, importante y que completa aquello que somos y vemos.

Conoce a una persona en su totalidad y complejidad y sabrás quién es de verdad, para lo bueno y lo menos bueno.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Musicoterapia

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El árbol

Cuando vemos un árbol nos fijamos en el grosor del tronco, en las irregularidades de la corteza y las ligeras inclinaciones de su circunferencia. A medida que vamos ascendiendo, observamos como ese tronco va estrechándose, algo que se va ocultando con la aparición de las ramas, que se van expandiendo horizontalmente o ligeramente hacia abajo y descubrimos las hojas o los pequeños brotes que las van cubriendo.

Las ramas aparecen frente a nosotros a medida que el árbol asciende y sus hojas lo cubren como si fuera un traje o un vestido a medida, ya sea en tonos verdes de la primavera, de marrones y rojizos en el otoño para o, finalmente, desaparecer por completo en el invierno. Casi como una representación de la vida en tan solo cuatro estaciones.

Pero cometemos un error si sólo vemos la belleza en el exterior. Bajo tierra, para que toda esa belleza pueda aparecer ante nuestros ojos, hay un red intrincada de raíces, que siempre está oculta, que crece hacia abajo o en horizontal como las ramas, que absorbe el agua y los nutrientes necesarios del suelo para que un árbol se muestre como es, con toda su plenitud primaveral o su desnudez invernal. Sin raíces no existiría ni el árbol ni su belleza.

El ser humano es igual. De la misma forma que podemos admirar la belleza de otra persona, debemos ver mas allá de lo exterior y conocer sus raíces, su interior y, de ese modo, conoceremos la complejidad y la totalidad de lo que conforma su personalidad, la persona misma. Quizá nos asusta hacerlo porque no queremos implicarnos con otro ser humano y nos centramos sólo en lo inmediato o lo pasajero, pero en algún momento tendremos que enfrentarlo.

Busca lo mejor del ser humano, pero también atrévete a descubrirlo.

Abrazos positivos.

 

© Método Estanislao

Música: Buddha’s Lounge

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Sinceridad

No soy guapo, ni la mejor persona del mundo, ni la más social y soy celoso de mi intimidad.

En ocasiones me despisto, sudo cuando hago ejercicio, me mancho algunas veces cuando como y puede que me olvide de alguna fecha especial o importante para ti.

Reconozco que puede que no te cuente todo y que algunas veces omito decirte algo, pero nunca te he mentido.

Hay amigos y familiares de tu entorno que no trago, que me caen como una patada y no me gusta estar con ellos, pero lo hago porque para ti es importante y jamás te pediría que no estuvieras con ellos ni que dejaras de ser tu misma.

Pero con  todos mis defectos, te quiero porque sé quien eres, porque sé que eres quien deseo que esté a mi lado, porque me completas y porque, con lo que no quiero y no soy y lo que tú no eres y no quieres, llegamos a acuerdos para estar juntos y porque nos queremos de verdad.

Sinceridad.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Greenred Productions – Relaxing Music

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Esperar

Esperar es un verbo que utilizamos de muchas maneras pero, en ocasiones, formulamos con él excusas para no avanzar.

Esperamos que todo salga bien, que las cosas cambien. Esperamos encontrar el amor, la felicidad o un futuro. Esperamos no sufrir.

Esperamos que el tiempo ponga todo y a cada uno en su sitio. Esperamos…, pero no tomamos la iniciativa en nuestra vida, para perseguir nuestros anhelos y deseos.

Esperamos.

No esperes, pero tampoco desesperes, porque si solo esperas jamás encontrarás, jamás serás tú y puede que cuando llegues no sepas lo que hay, no encuentres lo que buscabas o puede que hayas llegado demasiado tarde.

No esperes.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Relaxing Background Music for Yoga. Soothing Music for Stress Relief, Meditation, Massage, Spa