Publicado en Crecimiento Interior, Etapas de la vida, Experiencia, Relaciones personales, Vivencias

Espirales interiores y exteriores

La vida es una comunicación paralela y complementaria entre espirales interiores y exteriores, cada una de ellas distinta.

Las espirales exteriores, que nunca dejan de girar y expandirse, son aquellas que nos forman como personas desde que nacemos: educación, creencias, ritos, vivencias, aprendizaje experiencias, relaciones personales, trabajo, etc. Todas ellas conforman, poco a poco, nuestra personalidad, que se irá modificando mientras uno viva.

Las espirales interiores, que también nunca dejan de girar, pero hacia dentro, haciéndolas más estrechas, son aquellas que tienen que ver con nuestro interior. Se diferencian de las exteriores en que parten del punto en que somos conscientes de nosotros mismos y comenzamos a tomar decisiones sobre aquello que queremos. Es desprenderse de aquello que no necesitamos, que no queremos, que sobra en nuestra vida, hasta quedarse con lo esencial. Y es en ese punto en el que somos conscientes de quiénes somos, qué queremos y quién queremos en nuestro camino, ya sea personal y/o vital.

Toma consciencia de tus espirales y decide sobre tu vida qué quieres de ella y cómo la quieres.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Peder B. Helland – Bright Future [Full Album]

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Trazos y retales

Desde que nacemos, cada uno de nosotros es una mezcla de trazos y retales que van conformando nuestra personalidad, quiénes somos, hasta que seamos conscientes de nuestra propia individualidad.

¿Y qué son cada uno de esos conceptos?

Los trazos son todos aquellos encuentros temporales que dejan alguna pequeña huella, para bien o para mal, de la que aprendemos, con las que comprendemos y conoceremos nuestro entorno, tanto social, laboral, personal, etcétera.

Los retales son todo aquello que se cose a nuestro cerebro, a la piel, aquello que nos hace únicos como seres humanos, como personas individuales. Es lo que nuestra familia nos enseña y aporta desde que nacemos. A partir de esa base fundamental, cada uno desarrollará su propio “Yo” a través de las experiencias vitales, de lo que quiere mantener de lo conocido hasta ese momento y también de aquello de lo que quiere desprenderse.

A partir de ese momento, encontrará nuevos trazos y retales en un ciclo continuo de constante búsqueda y aprendizaje. Que nos haga mejores personas no, depende de cómo seleccionamos todo aquello que recibamos y lo apliquemos o no en nuestro camino.

Crecer buscando lo mejor de cada trazo y retales será muy positivo para nosotros y para aquellos que están a nuestro lado.

Abrazos positivos.

 

© Método Estanislao

Música: Musicoterapia

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El cocido gallego

Cuando uno hace un cocido gallego, lo primero de lo que hay que ocuparse es de seleccionar buenos productos. Así, por un lado tenemos la verdura de hoja blanca y verde. Por otro, es importante que haya una variedad y cantidad de partes de cerdo desaladas, incluidos el lacón, chorizos y, también, pollo y ternera. Ni que decir tiene que las patatas son un elemento esencial y que las habichuelas dan un toque especial.

Acompañaremos todo lo anterior con un buen pan de leña, agua y/o alguna que otra bebida espirituosa.

Lo fundamental está, primero, en desalar bien el cerdo. Después, el secreto se encuentra en cómo se cocinan los diferentes ingredientes. Nos llevará mucho tiempo, horas, porque cada uno de ellos se cocina por separado. La verdura, con algunos chorizos, por un lado. La carne de cerdo y más chorizos por otro. La ternera y el pollo han de cocinarse cada uno en su olla. Las patatas no se mezclarán con las verdura hasta el final, porque la primera tarda mucho en acabar de cocinarse.

Un buen cocido se basa en mantener el sabor de cada ingrediente junto con los otros, provocando una mezcla única en el paladar.

En nuestra vida, las personas que pasan, están y/o se quedan, son los ingredientes que nos alimentan y dejan marcas en nuestra personalidad. Cada uno de ellos aporta su esencia y sabor en nosotros. Tenemos que saber combinarlos para que el sabor sea único, el mejor, y que deseemos volver a cocinar con ellos o, si es necesario, cambiar la receta.

Yo, tú, también seremos los ingredientes de otras personas. Es por ello que tenemos que ser únicos para dar lo mejor.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Greenred Productions – Relaxing Music

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Las raíces

LA COLMENA (br)Cualquiera de nosotros necesita tener unas fuertes raíces para qué nuestro camino vital sea mucho más positivo y, sobre todo, para tener un punto de apoyo cuando lo necesitemos. Las raíces son los pilares fundamentales en nuestra vida y, personalmente, creo que los esenciales son, por un lado, la familia, que no tiene porque ser la que nos ha tocado al nacer.

Por otro lado también es importante la amistad, pero la amistad verdadera, la que está en lo bueno y lo malo, la que nos hace reír y también la que nos aconseja y, en ocasiones, nos hace llorar y darnos cuenta de nuestras equivocaciones. Otra de las raíces fundamentales son nuestras propias vivencias, que son las que nos van a hacer quienes somos, las que van a crear nuestra personalidad.

Para aquellos que piensen que el amor es otra de las raíces creo que se equivocan. El amor es algo que puede venir y marcharse, es algo que puede ser efímero o para siempre y por eso, a menos que sea un amor verdadero y consolidado, es mejor no obsesionarse con ello. Si ha de venir vendrá y si ha de quedarse se quedara y formará parte de esas raíces.

© Metodo Estanislao