Las matemáticas

Como en las matemáticas, hay infinitas posibilidades en nuestro camino para disfrutar nuestra vida, para descubrirla y, sin embargo, la reducimos a contar, sumar y multiplicar aquello que realmente no necesitamos y nos desvía del recorrido hasta detenernos completamente.

Nos centramos en una vida paralela artificial, tecnológica, en la que todo se enreda, se conecta y nos hace creer que tenemos amigos de carne y hueso, que podemos aumentar a golpe de clic. Nos obligamos a contar nuestra vida a quien no vemos, a un mundo en el que eres prescindible de un segundo a otro y es ahí que muchos crean vidas que no tienen, que no existen, para conectar y ser algo o parte de algo y creer en algo que sigue sin ser real.

¿Qué tienes de verdad? ¿A quién conoces de verdad? ¿A quién tocas de verdad? ¿Quién es tu amigo? ¿Quién eres tú? Si desconectas verás que no pasa nada, que el mundo sigue girando como siempre, el día y la noche se sucenden, la vida fluye y las personas que están en tu vida de verdad te llaman y se ponen frente a ti.

Busca lo mejor de ti infinitas veces.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Musicoterapia.

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Direciones

Arriba, abajo, derecha, izquierda, adelante, atrás, alrededor… Muchas direcciones que, en ocasiones, nos confunden y nos distraen, con lo que no sabemos hacia dónde ir.

En esos momentos nos asaltan muchas dudas y, sobre todo, no sabemos qué hacer. Ante esta pregunta…, ¿qué respuesta es las más adecuada? La respuesta es sencilla: no te muevas del sitio. Puede parecer extraño, pero piénsalo bien. En ese instante sabes dónde estás y tienes clara una idea: quiero ir a algún lugar, pero no sé qué dirección tomar.

Lo primero, piensa cómo llegaste hasta ese punto, físico o emocional. Antes de eso, piensa qué es lo que pensaste para iniciar el camino y antes de eso, concéntrate en recordar qué motivó esa decisión.

Cuando hayas pensado sobre ello y hayas sido consciente del proceso que te ha llevado donde estás, podrás tomar la decisión de tomar la dirección adecuada, la mejor y la más positiva.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Energías Sutiles

Perros y gatos

Perros y gatos son animales a los que los humanos estamos muy apegados. La diferencia entre ellos, además de la evidente, está en su forma de relacionarse con nosotros. Los perros son animales sociales y, en cuanto se sienten queridos, aceptados por una persona, lo dan todo por ella, se produce una especie de apego que no tiene nada que ver con la alimentación necesaria para la supervivencia.

Los gatos son animales sociales también. Sin embargo, a diferencia de los perros, los gatos buscan un espacio propio y alejado, aunque luego busquen la relación felino-persona. Son animales más independientes y, al mismo tiempo, que gustan del contacto con nosotros, quizá sabedores de su “poder de seducción”.

Nosotros buscamos eso en otras personas. Queremos mantener nuestro espacio, una mayor o menor independencia, pero manteniendo al mismo tiempo una necesidad de socializar y encontrar esa persona que nos complemente, o vivir nuestra vida con compañeros o compañeras de viaje que pueden quedarse o no.

Todos y cada uno de nosotros tenemos un perro y un gato en nuestro interior.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Musicoterapia

La fórmula

Vivimos en una sociedad en la que deseamos encontrar la fórmula para todo, ya sea para conseguir la felicidad, más inteligencia, más amor, más vida, más de todo, pero en lo que no pensamos es en buscarnos a nosotros mismos y descubrirnos con nuestros defectos y también con nuestras virtudes. Es más, lo que no descubrimos en nosotros, en un primer momento, lo queremos encontrar en otra persona y, así, “completarnos”. La media naranja que no existe.

Digo que no existe porque cada uno de nosotros es un todo indivisible. No somos ni buenos ni malos, no somos mejores o peores, más o menos generosos , inteligentes, o mayores. Somos yo y tu, sin más.

Perdemos demasiado tiempo en ser quienes no somos porque vivimos en una sociedad que prima la apariencia. Párate, frena y céntrate en ti mismo antes de continuar el camino. Mira en tu interior y vacíate de todo aquello que no te hace ser tu mismo, descubre la fórmula que te hace feliz de verdad y despréndete de todo aquello que sólo es peso.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Live your Dreams.

La farola

La farola ilumina con un punto de luz una zona de una calle, carretera, etc. Una sola hace que el resto del espacio queda en la oscuridad, oculto a la vista y desaparece, deja de existir. Es por ello que, para iluminar aquello que no se ve, se necesitan varias puntos de luz, varias farolas, que están ahí aunque nadie se pare a observarlas y valorar su importancia.

Las personas somos así también. Cuando se necesita luz sobre algo, cuando se necesita a alguien que nos ayude, nos ilumine sobre algo, necesitamos ese “punto de luminosidad”. Cuantos más puntos, cuantas más personas se preocupen por sus semejantes, sin buscar una contrapartida o un beneficio, conseguiremos hacer, de esta, una sociedad mejor.

Tu, yo, todos, podemos ser esa farola, ese punto que sea una mano tendida a quien lo necesite.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Greenred Productions – Relaxing Music

El marco

Cuando uno ve una pintura se fija en los detalles, en los colores y variaciones tonales que ha utilizado el artista, en los trazos del pincel, en la composición de los elementos que el pintor quiere que aparezcan sobre el lienzo, en cómo todo el conjunto expresa o tiene un significado concreto.

También es importante cómo se analizan las perspectivas y la luz que tiene el cuadro, además de la que incide sobre él.

Así mil detalles.

Sin embargo, salvo en algunos momentos de la historia del arte, lo que encuadra y sustenta el mismo lienzo pasa desapercibido: el marco.

El ser humano, todos nosotros, somos un cúmulo de detalles que nos hacen ser quienes somos, desde un punto de vista personal e íntimo. Pero también somo un contexto, un marco, que incluye quién está a nuestro alrededor — familia, amigos, conocidos, etc. — y lo que hacemos y nos gusta. Es decir, tenemos un marco que, aunque no nos fijemos en él, es necesario, esencial, importante y que completa aquello que somos y vemos.

Conoce a una persona en su totalidad y complejidad y sabrás quién es de verdad, para lo bueno y lo menos bueno.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Musicoterapia

El árbol

Cuando vemos un árbol nos fijamos en el grosor del tronco, en las irregularidades de la corteza y las ligeras inclinaciones de su circunferencia. A medida que vamos ascendiendo, observamos como ese tronco va estrechándose, algo que se va ocultando con la aparición de las ramas, que se van expandiendo horizontalmente o ligeramente hacia abajo y descubrimos las hojas o los pequeños brotes que las van cubriendo.

Las ramas aparecen frente a nosotros a medida que el árbol asciende y sus hojas lo cubren como si fuera un traje o un vestido a medida, ya sea en tonos verdes de la primavera, de marrones y rojizos en el otoño para o, finalmente, desaparecer por completo en el invierno. Casi como una representación de la vida en tan solo cuatro estaciones.

Pero cometemos un error si sólo vemos la belleza en el exterior. Bajo tierra, para que toda esa belleza pueda aparecer ante nuestros ojos, hay un red intrincada de raíces, que siempre está oculta, que crece hacia abajo o en horizontal como las ramas, que absorbe el agua y los nutrientes necesarios del suelo para que un árbol se muestre como es, con toda su plenitud primaveral o su desnudez invernal. Sin raíces no existiría ni el árbol ni su belleza.

El ser humano es igual. De la misma forma que podemos admirar la belleza de otra persona, debemos ver mas allá de lo exterior y conocer sus raíces, su interior y, de ese modo, conoceremos la complejidad y la totalidad de lo que conforma su personalidad, la persona misma. Quizá nos asusta hacerlo porque no queremos implicarnos con otro ser humano y nos centramos sólo en lo inmediato o lo pasajero, pero en algún momento tendremos que enfrentarlo.

Busca lo mejor del ser humano, pero también atrévete a descubrirlo.

Abrazos positivos.

 

© Método Estanislao

Música: Buddha’s Lounge

Sinceridad

No soy guapo, ni la mejor persona del mundo, ni la más social y soy celoso de mi intimidad.

En ocasiones me despisto, sudo cuando hago ejercicio, me mancho algunas veces cuando como y puede que me olvide de alguna fecha especial o importante para ti.

Reconozco que puede que no te cuente todo y que algunas veces omito decirte algo, pero nunca te he mentido.

Hay amigos y familiares de tu entorno que no trago, que me caen como una patada y no me gusta estar con ellos, pero lo hago porque para ti es importante y jamás te pediría que no estuvieras con ellos ni que dejaras de ser tu misma.

Pero con  todos mis defectos, te quiero porque sé quien eres, porque sé que eres quien deseo que esté a mi lado, porque me completas y porque, con lo que no quiero y no soy y lo que tú no eres y no quieres, llegamos a acuerdos para estar juntos y porque nos queremos de verdad.

Sinceridad.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Greenred Productions – Relaxing Music

Esperar

Esperar es un verbo que utilizamos de muchas maneras pero, en ocasiones, formulamos con él excusas para no avanzar.

Esperamos que todo salga bien, que las cosas cambien. Esperamos encontrar el amor, la felicidad o un futuro. Esperamos no sufrir.

Esperamos que el tiempo ponga todo y a cada uno en su sitio. Esperamos…, pero no tomamos la iniciativa en nuestra vida, para perseguir nuestros anhelos y deseos.

Esperamos.

No esperes, pero tampoco desesperes, porque si solo esperas jamás encontrarás, jamás serás tú y puede que cuando llegues no sepas lo que hay, no encuentres lo que buscabas o puede que hayas llegado demasiado tarde.

No esperes.

Abrazos positivos.

© Método Estanislao

Música: Relaxing Background Music for Yoga. Soothing Music for Stress Relief, Meditation, Massage, Spa

Vibraciones

Vibraciones hay a nuestro alrededor siempre, ya sea en forma de música, de palabras o de sensaciones en la piel cuando socializamos, cuando queremos, cuando algo nos afecta, de manera negativa o positiva.

Las vibraciones nos avisan de forma sutil, aunque no nos demos cuenta, de lo bueno o de aquello que nos puede perjudicar. En ocasiones sólo tenemos que concentrarnos, leer entre líneas o pensar en lo que sucede, lo que nos dicen o lo que vemos para entenderlo.

Todos y cada uno de nosotros sentimos y notamos las vibraciones nos llegan. Sólo tenemos que pararnos a comprenderlas y buscar aquellas que nos hacen estar y sentir mejor.

Abrazos positivos.

 

© Método Estanislao

Música: Relax Music